Política Local 2026-03-27T21:01:56+00:00

Las escuelas neerlandesas prohíben los teléfonos para mejorar la concentración

Hace dos años, las escuelas neerlandesas prohibieron los teléfonos móviles. Ahora el gobierno quiere ir más allá y restringir el acceso de los menores a las redes sociales, basándose en los resultados positivos de la primera fase: una mayor concentración y un mejor clima social en los centros educativos.


Las escuelas neerlandesas prohíben los teléfonos para mejorar la concentración

Hace dos años, las escuelas neerlandesas prohibieron los teléfonos inteligentes para reducir las distracciones, mejorar la concentración de los alumnos y fomentar un mejor rendimiento académico. "Ahora hay un ambiente más relajado y tranquilo, sin preocuparse demasiado por lo que sucede a su alrededor", explica Ida Peters. Los teléfonos tampoco están permitidos en los recreos ni en las fiestas escolares, añade, así que los alumnos no se preocupan de que les saquen fotos y las publiquen en Snapchat o Instagram. "Y cuando los niños están más relajados, su rendimiento académico mejora", sostiene. Los primeros datos respaldan sus impresiones. Un estudio encargado por el gobierno a 317 escuelas secundarias reveló que aproximadamente tres cuartas partes informaron de una mayor concentración desde que se prohibieron los teléfonos. Casi dos tercios afirmaron que el clima social había mejorado, y alrededor de un tercio observó un mejor rendimiento académico. "Socializamos más; las relaciones sociales han mejorado". Para los niños neerlandeses, navegar por internet con el móvil ya no forma parte de la vida escolar. Desde entonces, teléfonos celulares, relojes inteligentes y tabletas han sido desterrados de las aulas, los pasillos y los comedores escolares de todo el país. Ahora, el gobierno de Países Bajos quiere ir más allá, impulsando la restricción de las redes sociales para menores de 16 años y exigiendo un límite de edad de 15 años o más en toda la Unión Europea para aplicaciones como Instagram, TikTok y Snapchat. En el instituto Cygnus Gymnasium de Ámsterdam, un cartel amarillo fluorescente en la entrada advierte a los alumnos que llegan en bicicleta: "Atención: a partir de este momento, el teléfono debe estar en la taquilla". "Siempre es un reto conseguir esa concentración en clase, y ahora que los teléfonos están menos presentes, eso sin duda ayuda", dice un estudiante. En Países Bajos, el acuerdo nacional significa que la responsabilidad no recae sobre los profesores. La siguiente pregunta para los Países Bajos es si el acceso a las redes sociales también debería quedar en el pasado. En el pasillo del colegio, frente a un aula de inglés decorada con obras de Shakespeare, las amigas Hanna y Fena confiesan que tienen sentimientos encontrados sobre el veto. "Desde que la prohibición, tenemos que estar pendientes de los profesores para que no nos quiten los móviles", dicen. "Hay menos fricción en la gestión de las clases", afirma un profesor. "En los pasillos solía haber mucha gente mirando el móvil. En el recreo nadie está con el celular". "Socializamos más; las relaciones sociales han mejorado". Para los niños neerlandeses, navegar por internet con el móvil ya no forma parte de la vida escolar. Desde entonces, teléfonos celulares, relojes inteligentes y tabletas han sido desterrados de las aulas, los pasillos y los comedores escolares de todo el país. Ahora, el gobierno de Países Bajos quiere ir más allá, impulsando la restricción de las redes sociales para menores de 16 años y exigiendo un límite de edad de 15 años o más en toda la Unión Europea para aplicaciones como Instagram, TikTok y Snapchat. En el instituto Cygnus Gymnasium de Ámsterdam, un cartel amarillo fluorescente en la entrada advierte a los alumnos que llegan en bicicleta: "Atención: a partir de este momento, el teléfono debe estar en la taquilla". "Siempre es un reto conseguir esa concentración en clase, y ahora que los teléfonos están menos presentes, eso sin duda ayuda", dice un estudiante. En Países Bajos, el acuerdo nacional significa que la responsabilidad no recae sobre los profesores. La siguiente pregunta para los Países Bajos es si el acceso a las redes sociales también debería quedar en el pasado. En el pasillo del colegio, frente a un aula de inglés decorada con obras de Shakespeare, las amigas Hanna y Fena confiesan que tienen sentimientos encontrados sobre el veto. "Desde que la prohibición, tenemos que estar pendientes de los profesores para que no nos quiten los móviles", dicen. "Hay menos fricción en la gestión de las clases", afirma un profesor. "En los pasillos solía haber mucha gente mirando el móvil. En el recreo nadie está con el celular".