Las tensiones se intensificaron en La Haya, donde agentes de policía fueron apedreados con fuegos artificiales, según la agencia de noticias neerlandesa. La presión en el número de emergencias en Países Bajos afectó negativamente la eficiencia de la respuesta a las llamadas, lo que llevó a las autoridades a instar a los residentes a utilizar el número solo en situaciones que amenacen la vida. La policía neerlandesa se vio obligada a intervenir en la Nochevieja debido a actos de violencia e incidentes relacionados con fuegos artificiales, mientras que otros ciudadanos lanzaron fuegos artificiales legalmente antes de la entrada en vigor de la prohibición. En la ciudad de Nimega, cerca de la frontera alemana, una persona murió en un incidente relacionado con fuegos artificiales. En Ámsterdam, se declaró un incendio en la torre de la iglesia de Oude Kerk en el centro de la ciudad, según la agencia de noticias neerlandesa (ANP), lo que provocó el derrumbe de la parte superior de la torre, y numerosos servicios de emergencia fueron llamados al lugar. En la ciudad de Breda, en el sur del país, fueron arrestadas cinco personas después de que la policía fuera atacada con cócteles Molotov y adoquines, se quemaron coches, incluido un coche de policía, y se produjeron enfrentamientos. En la ciudad de Roosendaal, cerca de la frontera belga, también se lanzaron fuegos artificiales contra agentes de policía, y fueron arrestadas siete personas, según la policía.
Países Bajos: disturbios por fuegos artificiales y saturación de servicios de emergencia
La Nochevieja en Países Bajos fue testigo de disturbios vinculados al uso ilegal de fuegos artificiales. En La Haya, Breda y otras ciudades, la policía se enfrentó a la violencia, lo que provocó una sobrecarga de las líneas de emergencia y una muerte. Un monumento histórico se quemó en Ámsterdam.