La reina Máxima de los Países Bajos se ha unido a las fuerzas armadas neerlandesas como reservista en un paso considerado en gran medida simbólico. El evento subraya la importancia de apoyar a los militares y fomentar la unidad cívico-militar.
En una ceremonia solemne, la reina prestó juramento y vistió el uniforme militar. Ahora forma parte oficialmente de la reserva del Ejército Real de los Países Bajos. Este gesto demuestra la solidaridad de la familia real con el ejército y la nación.
Se señala que la reina Máxima cumplirá con sus nuevas funciones junto a sus responsabilidades reales existentes. Su papel se centrará principalmente en crear conciencia sobre la función de las fuerzas armadas en la sociedad. Asimismo, continuará participando en eventos de apoyo a veteranos y militares en servicio activo.